Previo a la celebración a la Virgen de Guadalupe este 12 de diciembre, peregrinos comenzaron su andar hacia el cerrito de la virgen de Cajeme, para agradecer a la morenita por su protección.
Son Cerca de 130 escalones cuesta arriba, los que tienen que subir después de haber caminado por horas, para por fin cumplir con su manda.
“Ya vengo cansadita, a mi esposo lo tuve internado y lo dejé en la virgencita de abajo” “yo estoy muy agradecida con la virgencita, todo el tiempo le pido a ella que me de fuerza, que me de salud para estar con ella este día y me lo ha concedido, tengo 20 años viniendo con ella”, dijo Maria Olga.
Cada peregrino guarda en su corazón un motivo especial para visitar a la virgen, caminan con gran devoción hacia su casa para agradecerle un milagro.
“Soy del Tobarito, me vine caminando mi esposa en el carro pero yo caminando, debo una manda de mi hija, 12 años, falta otro año más, cuando nació le cambiaron la sangre, estuvo 15 días internada, pero yo siempre la he adorado, siempre la tengo en mi casa en altar y todo el tiempo hemos venido y ya vamos a pagar la manda pero hasta que nos de salud vamos a seguir viniendo”, afirmó Sergio Ruiz.
Para muchos peregrinos, su viaje es por agradecimiento por los milagros que creen que la Virgen trajo a sus vidas.
“Mi esposo pensé que ya no iba a caminar, andaba arrastrándose y en andadera, daba un paso y ya no podía, le pedimos a la virgen que nos concediera la salud de él, ahorita trae bordón pero ahí anda caminando”
“Tengo fe en la Virgen de Guadalupe, creemos en ella, y vengo a visitarla a traerle veladoras, flores, vengo desde que tenía 14 años, hace 15 años de eso, se enfermó un hermano que le pedimos a ella con fe, él estaba muy delicado y ahorita pues ya está bien gracias a Dios”
. En la cima y a los pies de la morenita, algunas personas encienden velas, dejan flores, rezan en silencio. Algunos se arrodillan y lloran, Otros llevan estatuas de la Virgen en sus brazos, todos movidos por una sola razón, su fe hacia la Virgen de Guadalupe.
Para Éxodo radio, Columba Chávez
