“EL CHANGO”, EL BOLERO QUE CONVERSA CON LOS PICHONES EN ESPERANZA

En la plaza Miguel Hidalgo de la comisaría de Esperanza, hay un personaje que todos conocen y que forma parte del paisaje cotidiano: Nolberto Félix Aragón, mejor conocido como “El Chango”. Pero no es un bolero cualquiera, pues además de lustrar zapatos, tiene un don muy peculiar: los pichones lo buscan, lo rodean y hasta responden cuando los llama.

Mientras acomoda el calzado de algún cliente, basta con que grite para que, de inmediato, las aves revoloteen y se posen a su alrededor. Él las alimenta con trigo y confiesa que siente un cariño especial por ellas, un lazo que con los años se ha vuelto inseparable.

“El Chango” comenzó en este oficio cuando apenas tenía 7 años, y hoy, a sus 57, acumula medio siglo sentado con su caja de bolero, dándole brillo a la historia de la comisaría.

Su presencia ya es parte de la identidad del lugar, pues no solo ha visto pasar generaciones enteras de clientes, sino también miles de momentos en esa plaza que es su segundo hogar.

Con su sonrisa, sus charlas y ese séquito de aves que lo acompañan, Nolberto es mucho más que un bolero: es un símbolo vivo de Esperanza, un personaje entrañable que guarda en sus manos, y en sus pichones, la memoria de todo un pueblo.

Para éxodo radio, Columba Chávez