Hay historias que comienzan bajo una carpa, entre luces, telones y aplausos. Así empezó la vida de Brenda Beltrán, una mujer de 54 años que nació y creció en el mundo del circo, un escenario que ha sido su hogar desde el primer día.
Hija de una familia circense, Brenda recuerda una infancia marcada por la música y el brillo. Su madre era la cantante del espectáculo, la artista que se presentaba ante cientos de personas con vestidos anchos y relucientes. Desde pequeña la admiró y, sin saberlo, ahí se sembró la semilla que definiría su destino: el canto.
Su primera vez frente al público fue en el mismo lugar donde aprendió a caminar: el escenario del circo. Y aunque el tiempo ha pasado, ese espacio sigue siendo su refugio. Hoy continúa presentándose en el Circo Coloso de las Américas, encabezado por su padre, manteniendo viva una tradición familiar que se resiste a desaparecer.
El cierre de espacios y la ausencia de público golpearon duramente a los circos, obligando a muchos artistas a reinventarse. Para Brenda, significó salir por primera vez de la carpa y llevar su voz a las calles y a los restaurantes, cantando a cambio de aplausos y, con suerte, alguna moneda.
Fue en ese ir y venir donde su talento comenzó a ser escuchado por más personas. Sin embargo, el momento decisivo llegó en Navojoa. Mientras el circo se encontraba instalado en la comunidad de Chihuahuita, Brenda decidió entrar a una cantina para cantar. Alguien la grabó, el video se compartió y, en cuestión de horas, su voz se volvió viral en redes sociales.
Las comparaciones no tardaron en llegar. Muchos usuarios encontraron en su interpretación ecos de la gran Lola Beltrán, una coincidencia que para Brenda tiene un significado especial, pues la considera una de sus mayores inspiraciones.
Sueña con pisar escenarios más grandes y algún día compartir micrófonos con Carín León. Pero su anhelo más profundo es otro: cantar en su propio circo vestida como las grandes intérpretes de la música ranchera, con vestidos amplios y brillantes, cerrando así un círculo que comenzó con su madre y continúa con su voz.
Para Éxodo radio, Columba Chávez
