NURI CONMEMORA 400 AÑOS DE SU HISTÓRICA IGLESIA MISIONAL

Enclavada entre montañas y caminos de historia, la iglesia de Nuri celebró este 2 de febrero 400 años de existencia, consolidándose como una de las más antiguas de Sonora y de las primeras en formar parte de las misiones jesuitas en el noroeste de México.

Construida en 1622 con la guía del fray Diego de Vanderzipe y el trabajo de manos pimas, este templo se levanta como un símbolo vivo del encuentro entre culturas, la fe y la resistencia del tiempo.

“llega en el año de 1622 y en esos años funda varias misiones entre ellas la misión de Nuri y la iglesia la construye Blas Paredes por órdenes de él, fue el constructor con sus manos y manos de  Pimas bajos, es así como construyen esta iglesia que de hecho es una de las iglesias que se conserva más los muros y algunas partes de la parte están desde su fachada original actual desde el año de 1622”

En su interior, la mirada se detiene ante la Virgen de la Candelaria, una imagen que ha resistido siglos, restauraciones y transformaciones, convirtiéndose en el corazón espiritual del pueblo.

“se argumenta que una de las imágenes que tienen ahí se conservan desde épocas de las misione jesuitas se han conservado y se les ha dado mantenimiento en algunos casos, tienen muchísimos años de estar ahí en esa iglesia y que las familias las han protegido”

El recinto guarda también un simbolismo arquitectónico notable: 12 columnas sostienen su estructura interior, representando a los doce apóstoles de Jesús, recordando el profundo mensaje espiritual que los misioneros buscaron transmitir.

El cronista Julio Clark del municipio de Rosario, subraya que Nuri fue un punto clave dentro del sistema misional jesuita, y al día de hoy el 2 de febrero se convierte en una de las fechas más importante para este pueblo.

“es una fiesta que se celebra año con año, reúne a las familias, viene mucha gente de muchas partes de México incluso de Estados Unidos,  Nuri es una misión jesuita que tiene  muchísimas descendencia, mucha gente vive fuera del estado, fuera del país y en estas épocas es cuando la gente más viene, incluso hay gente que se espera y dicen yo voy a la candelaria, más que a semana santa o Navidad”

A 400 años de su edificación, la iglesia de Nuri no solo resiste al paso del tiempo, sino que se mantiene como un símbolo de identidad, fe y herencia histórica, recordando que entre muros de adobe y campanas antiguas, late aún el corazón del pasado sonorense.

Para Éxodo radio, Columba Chávez