CON LA MIRADA PINTA SU CULTURA: ENRIQUETA RIVERA TRANSFORMA LA TRADICIÓN YAQUI EN ARTE VIVO

Originaria de Pótam y actualmente residente de Vícam, Enriqueta Rivera Valenzuela ha convertido su herencia cultural en una expresión artística que trasciende fronteras. Desde hace 15 años se dedica a crear pinturas, pulseras y diversas piezas artesanales inspiradas en la tradición del pueblo yaqui.

Con una sensibilidad que nace desde la mirada, Enriqueta asegura que primero pinta en su mente. Cada idea surge como una imagen clara antes de plasmarla en cualquier superficie. Para ella, no existen límites: una banca, una maceta o cualquier objeto cotidiano puede convertirse en lienzo. Donde otros ven algo común, ella descubre una oportunidad para expresar la riqueza de su cultura.

“Veo cosas y ya las estoy pintando con la mirada, voy a hacer esto o aquello, cualquier cosa, nada más con mirarlas”

“me gusta más pintar todo lo referente a nuestra etnia yaqui, por ejemplo estos cactus, flores campestres, en las paredes en las bardas, en tinajas, en bancas, en macetas hasta en envases de soda, cuando uno le tiene amor a esto en cualquier parte va pintando”

“todo lo de aquí para mí es como un tesoro que si puedo en cualquier parte lo voy a llevar a cabo”

Su obra gira en torno a las raíces, símbolos y colores que representan al pueblo yaqui, al que considera su tesoro más preciado. A través de cada trazo busca preservar y compartir la identidad de su etnia, convencida de que el arte es una forma de resistencia y memoria.

Enriqueta reconoce que, en muchas ocasiones, son personas de fuera quienes valoran más el trabajo artesanal, apreciando el detalle y el significado que hay detrás de cada pieza. Sin embargo, su mayor motivación es impulsar a las mujeres de su comunidad para que muestren el talento que poseen.

“tengo obra local pero en otras partes también, por medio de las redes me piden y he mandado a Arizona, a Guadalupe Victoria, me parece más bonito que la gente venga acá a buscar trabajos que hacemos nosotros que saben que están realizados a mano, es muy bonito”

Afirma que las mujeres aportan un enorme valor cultural a la etnia yaqui, aunque muchas veces sienten pena o inseguridad de exhibir sus creaciones. Por ello, más allá de pintar, Enriqueta se ha convertido en promotora del orgullo y la identidad, alentando a otras a creer en su trabajo y a compartirlo con el mundo.

“a muchas yo les digo, tienes esa capacidad por qué  no llevarlo a que la gente lo conozca por qué ocultarlo, siempre lo he dicho, algunas me toman en cuenta otras no, pero para mí eso es trascender”

Para Éxodo radio, Columba Chávez