En el sur de Sonora, donde el mezquite forma parte del paisaje y de la historia de sus comunidades, una mujer mantiene viva una tradición que ha resistido el paso del tiempo.
Cada mañana, María Eudelia Verdugo Matuz enciende el fuego y comienza un ritual que aprendió con el tiempo. Entre el aroma de las vainas tostadas y el sonido que producen al pasar por el comal, prepara una bebida que para muchos guarda el sabor de la memoria.
No se trata de café convencional. Es café de pechita de mezquite, elaborado a partir de las vainas de este árbol que crece en abundancia en la región y que durante décadas ha formado parte de la alimentación y las costumbres de los pueblos originarios.
“Miré los mezquites hechos de pechita y dije voy a agarrar al cabo nomas de lo andan comiendo la lave la sequé me puse a tostarlo y como también se tuesta el café pues dije es lo mismo”
“Lo estaba haciendo sin realmente tener la seguridad de cómo iba a salir porque nunca lo había hecho y aquí lo hice es este, huele muy rico lo hice lo preparé, me encantó lo disfruté, lo saboreé y la verdad es lo que tomamos ahorita”
Originaria de la comunidad de Sirebampo, en el municipio de Huatabampo, Eudelia lleva años elaborando esta bebida que, asegura, además de aportar energía al cuerpo, es reconocida por sus propiedades benéficas para los huesos.
“Si es así, se parece al café pero este es algo muy rico yo les digo plebes la verdad yo te diría que tengas cuidado porque te da mucha energía mucha energía, si lo tomas en la mañana todo el día andas así no sientes nada no sientes el cansancio te dan ganas de andar activa, no te dan nervios nada de eso es un café que te saboreas sientes en el paladar algo rico que wow la verdad no sé cómo describir lo rico que está”
Mientras en las grandes ciudades crece el interés por cafés importados y bebidas de especialidad, en esta comunidad el conocimiento continúa pasando de mano en mano.
“Aquí no es Chiapas, no es Veracruz no es México donde se da el café los estados cafeteros aquí es tierra desértica tierra de mezquitales que no nada más sirve para el carbón o para leña” “es una vaina que no regamos que no cultivamos que no sembramos, nada ustedes van y lo recogen, es algo que Dios te da”
Cada taza representa algo más que una bebida caliente. Es una práctica que conecta con la tierra y una forma de preservar la identidad de quienes han habitado esta región por generaciones.
Para Eudelia, conservar estas tradiciones es también una manera de fortalecer a las comunidades originarias y de valorar los productos que nacen en ellas.
“6471246195 es mi número de teléfono, no hay que ser fachosos hay que ser realistas con nosotros mismos y reconocer y valorar lo que nos rodea lo que tenemos en nuestras tierras en nuestra región, no hay que comprar made in china, hay que comprar lo hecho en México y más si es de tu comunidad indígena”
Para Éxodo radio, Columba Chávez
