ANTES DE QUE EXISTIERA MÉXICO, SAN ILDEFONSO YA ESTABA EN YÉCORA

Cuando esta imagen llegó a Yécora, México todavía no existía.

Han pasado 353 años desde que San Ildefonso, una escultura tallada en madera en Toledo, España, cruzó el océano para instalarse en el corazón de la Sierra Madre Occidental como primer santo patrono del pueblo. Desde entonces, ha permanecido como un silencioso testigo del nacimiento, la transformación y la historia de este pueblo, mencionó Rafael López el historiador del municipio de Yecora.

“Alrededor de esto era el panteón que los mismos jesuitas habían construido y como era la costumbre de los jesuitas en el centro del panteón levantaran las iglesias entonces aquí mismo en el lugar donde estamos se construye la primera capilla a san Ildefonso y le ponen san Ildefonso de Yecora, llegan los Franciscanos y en este mismo lugar bajan de patrono a san Ildefonso y ponen a la virgen de Loreto”

Pero el tiempo no fue el único reto que enfrentó esta imagen.

Durante la Guerra Cristera intentaron destruirla. La arrojaron al fuego junto con otras imágenes religiosas. Mientras una escultura de yeso quedó reducida a cenizas en cuestión de minutos, San Ildefonso resistía entre las llamas.

Un niño lo vio, tomó una vara de madera y, desafiando el fuego, logró rescatarlo.

“Y san Ildefonso también lo arrojaron a la lumbre pero había un muchachito un chamaco, Don José Jaime ese chamaco vio que no ardía el santo porque era madera muy dura entonces con un palo lo jaló y lo sacó de la lumbre corrió con él y se lo llevó a su casa”

Años después salió del pueblo, fue vendido a un ciudadano estadounidense y, cuando parecía que jamás volvería, regresó a Yécora en 1994 gracias a la decisión de la viuda de su propietario.

“Y en el 2007 le construimos aquí un nicho y aquí está el santo al fondo de la iglesia donde alguna vez fue santo patrono”

No es solo una escultura religiosa. Es una pieza de madera que ha sobrevivido 353 años, ha cruzado continentes, escapó del fuego, permaneció oculta durante décadas y volvió al mismo lugar donde comenzó su historia.

Para éxodo radio, Columba Chávez