Mientras algunos recorren el Callejón del Beso para tomarse una fotografía o conocer uno de los rincones más emblemáticos de Álamos, otros se detienen por un motivo diferente: escuchar la voz y la guitarra de Amir Ambrosio Cruz, un joven de 18 años que encontró en la música una forma de complementar sus ingresos y alegrar el paseo de quienes visitan la Ciudad de los Portales.
Originario de Jalisco, Amir llegó a Álamos hace tres años junto con sus padres, quienes se dedican al comercio ambulante. Con el paso del tiempo aprendió el oficio de la barbería, actividad que hoy representa su principal fuente de ingresos. Sin embargo, cada domingo cambia las tijeras por la guitarra y convierte el histórico callejón en su escenario.
Su pasión por la música nació desde muy pequeño. Fascinado por los intérpretes de antaño, decidió aprender por su cuenta viendo videos en YouTube hasta dominar los acordes que hoy le permiten interpretar canciones del recuerdo para quienes caminan por el lugar.
“Me gusta mucho el rock en español y el rock en inglés y aquí tocó románticas, moviditas, me gusta mucho la música en inglés y la escuchaba y decía yo quiero tocar la guitarra como ellos hasta que me la compré, aprendí yo solo”
Aunque asegura que no sueña con dedicarse profesionalmente a la música, reconoce que tocar la guitarra se convirtió en uno de sus pasatiempos favoritos y también en una oportunidad para obtener un ingreso extra.
“aquí es donde pasa toda la gente para ir a la plaza, aquí es un lugar turístico toda la gente viene a tomarse fotos entonces dije aquí es un buen punto, en la plaza se dispersan y mejor me quedé aquí”
Cada domingo vive experiencias que, asegura, hacen que todo valga la pena. Hay quienes le piden canción tras canción para bailar, parejas que disfrutan de una serenata improvisada e incluso ha sido testigo de pedidas de matrimonio, momentos en los que le toca poner el ambiente con su música sin previo aviso.
“me ha tocado varias veces que aquí llegan a pedir la mano y ahí es donde entro yo, me ha tocado que me pidan canciones antes de dar el anillo o en el transcurso y saco unas rolita, se siente bonito porque se emocionan y me dicen muchas gracias te la rifaste”
Amir demuestra que, en ocasiones, las melodías más sencillas pueden convertirse en el mejor recuerdo para quienes visitan Álamos, mientras él continúa escribiendo su propia historia entre acordes, trabajo y el cariño del público.
Para Éxodo radio, Columba Chávez
