Desde hace más de 20 años, Jesús Enrique Meza Beltrán se gana la vida lustrando zapatos. En Ciudad Obregón, muchos lo conocen como “El Rey”.
Durante años trabajó en la Plaza Álvaro Obregón, hasta que tuvo que retirarse del lugar. Después, su condición física cambió y quedó en silla de ruedas, lo que complicó aún más su movilidad y la posibilidad de trasladarse en busca de clientes.
“ya casi las personas ya no se bolean, si hay quienes les gusta traerlos boleados pero ya no es tanto, es calmado, ya no me puedo mover como antes, tenía muletas me subía a los camiones y me iba a trabajar a las 5:00 am para estar en la plaza Álvaro obregón”
“si ha sido duro, hemos tenido buenas y malas, pero yo tengo otra mentalidad, aunque soy una persona con discapacidad soy una persona muy movida, a mí me enseñaron a trabajar desde muy chico, gracias a mi abuelo que me enseñó a trabajar y a luchar”
Pero uno de sus amigos encontró una manera de ayudarlo: adaptó un motor a su silla de ruedas.
Con ella, Jesús intentó volver a salir a trabajar. Sin embargo, el oficio de bolero ya no le deja los mismos ingresos de antes. Probó entonces con la venta de dulces, pero las altas temperaturas terminaron por dificultar esta actividad e incluso sufrió un golpe de calor.
Fue otro amigo quien le enseñó una nueva alternativa: reparar abanicos.
Ahora, desde su domicilio, “El Rey” combina sus conocimientos como bolero con este nuevo oficio. El trabajo aún es escaso, pero asegura que prefiere buscar sus propios ingresos antes que pedir dinero.
“que Dios me de salud primeramente y me de fuerzas, mi mantra es salir adelante y echarle ganas y que las personas que vean esto me apoyen, yo no estoy acostumbrando a andar en la calle pidiendo, estirando la mano, porque no me inculcaron eso de chiquito, mi abuelo me dijo tienes que trabajar para salir adelante, respetar a las personas y decirles que aquí estamos trabajando y si gustan apoyarme con trabajo aquí estoy”
Su historia es la de un hombre que, pese a las limitaciones que enfrenta, continúa buscando alternativas para mantenerse activo y llevar el sustento a su hogar junto a su esposa Araceli.
Quienes necesiten bolear sus zapatos o reparar un abanico pueden visitarlo en Islas Canarias número 231, en la colonia Alameda, en Villa Bonita, o comunicarse al teléfono 644 454 9415.
Para “El Rey”, cada cliente representa mucho más que un servicio: es la oportunidad de continuar haciendo lo que sabe y seguir adelante por sus propios medios.
Para Éxodo radio, Columba Chávez
