CONSTELLATION BRANDS IMPULSA A 500 JÓVENES; MILAGROS ES UNA DE LAS HISTORIAS DETRÁS DE EL VALOR DE EDUCAR

Para Milagros Guadalupe Ramírez Rubio, continuar con una carrera universitaria no siempre fue una posibilidad segura.

A sus 19 años, estudia Ingeniería en Industrias Alimentarias en el Instituto tecnológico del valle del yaqui y vive con focomelia, una condición congénita que afecta el desarrollo de las extremidades. A las dificultades que esto representa se sumaba otra preocupación: el dinero necesario para mantenerse en la universidad.

Fue entonces cuando llegó a su vida El Valor de Educar, programa de Constellation Brands que, además de brindarle un apoyo económico, terminó convirtiéndose para ella en un espacio para ganar confianza y descubrir que podía aspirar a mucho más.

“Me ha ayudado a mejorar la percepción que tengo de mí misma, lo que quiero lograr a futuro, cómo quiero que las demás personas me vean, cómo los quiero ayudar, cómo quiero ser líder en mi comunidad y además, pues obviamente el lado económico con la escuela, porque si yo no hubiese tenido el programa, yo probablemente no estuviera estudiando. Sí es difícil porque pues vengo de un hogar donde el único sustento era mi abuelo. Él es jornalero, trabajaba de seis a seis de la mañana en las tierras, entonces mi abuelita enferma, era muy difícil, la verdad”

Milagros cuenta que ser parte del programa le ha ayudado a dejar atrás el miedo y la vergüenza, a mostrarse tal como es y, sobre todo, a creer más en ella misma.

“que las personas me vean y se sientan motivadas conmigo, con mi ejemplo y que quizás en algún futuro tenderles la mano a las personas que están en situaciones como la mía. Muchas gracias y que lo sigan haciendo. La verdad que es un programa excelente, lo están haciendo muy bien y que ojalá puedan seguir ayudando cada vez a más jóvenes”

Pero el programa busca que el apoyo no se quede únicamente en una beca económica.

Nina Ilse Mayagoitia García, vicepresidenta de Comunicación y Responsabilidad Social de Constellation Brands, explicó que la intención es acompañar a los jóvenes durante su trayectoria y brindarles herramientas que les permitan enfrentar los cambios que ya están transformando el mundo.

“El día de hoy, en el estado de Sonora, va el sexto año de cumplimiento del programa, tenemos 3,000 estudiantes beneficiados y nueve instituciones educativas aliadas. Entonces creo que la red ya se empieza a construir”

“Yo te diría que el programa lo que ha generado son una serie de herramientas holísticas que les permiten el desarrollo del aprendizaje, ¿no? Porque más allá de que lo que ya les ofrecen en las instituciones aliadas desde el punto de vista de enseñanza técnica, ¿no?, de lo que es la materia a lo que sea que se quieran dedicar, todo el acompañamiento del desarrollo personal, del desarrollo de habilidades blandas que se generan a través de los talleres y de los cursos paralelos que se les dan, eso creo que complementa el proceso de aprendizaje de los jóvenes”

Y mientras cientos de jóvenes comienzan un nuevo ciclo con este respaldo, Milagros ya tiene claro algo: la oportunidad de estudiar también puede convertirse en la oportunidad de aprender a creer en uno mismo.

Para Éxodo radio, Columba Chávez