La creciente del Río Mayo vuelve a poner sobre la mesa una demanda desde hace años: recuperar el cauce natural del afluente y mejorar las condiciones en las que se conduce el agua.
Para Elva Murrieta, integrante del colectivo voces del rio mayo, la contingencia evidencia la necesidad de revisar el estado del río, atender la acumulación de sedimentos y dar mantenimiento a los canales que forman parte del sistema hidráulico de la región.
“el agua siempre reclamará su cauce natural por más que se le mantenga artificialmente seco o se altere su dinámica hidráulica lo que estamos presenciando no es consecuencia de restaurar el rio sino de la falta de un manejo integral y de la planeación de la infraestructura de conducción, un rio vivo con un caudal ecológico regulado y limpio absorbe y amortigua de manera natural los escurrimientos extraordinarios, en cambio un cauce seco y desatendido se convierte en una conducción violenta”
La propuesta del colectivo contempla recuperar el funcionamiento natural del afluente mediante un caudal ecológico controlado desde la presa Mocúzari, acompañado de trabajos de limpieza, desazolve y mantenimiento preventivo.
Murrieta sostiene que devolverle vida al río no significa liberar agua sin control, sino establecer una estrategia que considere tanto la conservación del ecosistema como la seguridad de las comunidades.
“Un caudal ecológico controlado gradual permanente que se practique desde la prese Mocúzari coordinado con un programa estricto de modernización, limpieza, desazolve del cauce natural no se trata de soltar agua de golpe ni de depender exclusivamente de canales de riego secundarios para desfogar emergencias sino devolverle al rio su capacidad hidráulica natural para que funcione como un amortiguador seguro para el valle y comunidades”
Para Éxodo radio, Columba Chávez
