¿QUÉ LES PASA MORENOS?

El Cobanaro

Por Octavio Almada Palafox 

Para todo estudioso de las humanidades ha sido un punto de interés si el ser humano es consciente de su tiempo, consciente de su proceso histórico. Es posible que en diversos grados y en ciertas mentalidades. Pensemos en las revoluciones de cualquier naturaleza, las científicas, las políticas, las médicas, las del entendimiento de la física. ¿Eran las personas de ese tiempo conscientes de lo que estaban viviendo, gracias a qué o porque de esa forma? Un soldado vietnamita? Un obrero de los primeros autos Ford, una de las primeras vacunadas o un campesino de la revolución francesa? Tal vez no lo que se quisiera, porque es el proceso educativo lo que ha aportado para que los educandos se den cuenta del momento que viven y que los momentos son irrepetibles y las causalidades y las formas de estar participando o no en las revoluciones mínimas y máximas que vivimos. Tome su celular y sorpréndase de lo que tiene en la mano, el trabajo que implicó, las millones de ideas que carga esa maquinita. Vea usted, mexicano a su alrededor, perciba lo que socialmente se está experimentando, una transformación del orden político, un desplazamiento casi invisible de la monstruosidad de la corrupción gubernamental producto de una dificilísima transición política. Es posible que no lo sienta, pero lo invito a asombrarse de los tiempos que usted vive. También invito a que ese asombro, esa energía de cambio se asuma con mayor presteza y responsabilidad en la inmensa red de presidentes municipales, síndicos, diputados locales, congresos, gobernadores, diputados federales y senadores, mujeres y hombres. 

Porque estamos viendo que la conciencia del cambio que se vive no se activa de manera uniforme en las cabezas de todas esas dirigencias que han llegado a ese poder, a esa responsabilidad gracias al empeño y pujanza del Presidente de la República. No estamos frente a un suceso menor, estamos en una revolución activa que se está dando en muchos espacios, en los de la administración pública, en los parlamentos y gobiernos de todos los estratos. 

Mire, gracias a este señor que solamente le restan cinco años en el poder presidencial, muchos políticos que no tenían forma de llegar a puestos de responsabilidad están ahora fungiendo y administrando. Morena ya controla el Congreso federal, 20 congresos locales y este 2019 suma dos nuevos estados a su dominio. El partido fundado por Andrés Manuel López Obrador le arrebató al PAN dos gubernaturas que estaban en disputa en las recientes elecciones del 2 de junio: Puebla, donde ganó Miguel Barbosa con el 44% de la votación y Baja California con Jaime Bonilla, que se llevó el triunfo con el 50% de los votos, de acuerdo con el 100% de los datos del Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP).  

Y es que el pasado domingo hubo elecciones en 6 estados. En Aguascalientes se renovaron 11 ayuntamientos, donde Morena ganó uno; en Baja California se votó por gobernador, 17 diputaciones de mayoría relativa y 5 ayuntamientos, aquí el partido ganó todo. Durango eligió 39 ayuntamientos, de los cuales Morena solo se lleva hasta el momento 2. En Quintana Roo se votaron 15 diputaciones de mayoría relativa, de las cuales Morena ganó 11. Finalmente, en Tamaulipas se renovó el Congreso local con 11 diputaciones locales, de las cuales el partido guinda se quedó 1. Morena tendrá más margen de dominio a nivel nacional. Ya gobierna 7 estados de 32, los cuales son Ciudad de México, Veracruz, Tabasco, Morelos, Chiapas, Puebla y Baja California, lo que significa que 27 millones 454 mil mexicanos serán gobernados a nivel local por Morena.

Esto es una inmensidad potencial, pero, ¿realmente se está manifestando la energía necesaria para que los cambios se arraiguen? Se está construyendo realmente los cimientos de una cultura política de dignidad y honorabilidad? ¿En los municipios morenos, en los congresos de mayoría morena o de alianza, se están dando la prisa que el propio presidente ejemplifica día a día? Se nos dice y vemos por algunos lados de la República que la pujanza está dispersa, no se observa disciplina uniforme. Parece que los entusiasmos se están individualizando, en muchos, por su interés personal. Parece que las lecciones históricas, las oportunidades únicas no se están aprovechando realmente y eso es un menoscabo brutal a la Cuarta Transformación. Casualmente entre quienes se debería ubicar el motor del cambio, resulta que necesitan ser empujados, jalados de las patillas, necesita leerse la cartilla e incluso ser exhibidos por su reumatismo elefantiásico. 

¿Qué les pasa Morenos? Están viendo el temblor y no se hincan, están viendo pasar el tren y no se suben…La conciencia de este tiempo es que se deben catalizar los cambios, radicalizar los procedimientos democráticos y que el tiempo no espera. Muchas veces el Presidente dice que quiere dejar cimientos tan fuertes que sea imposible para los conservadores revertir los cambios, Y lo dice porque ve que es posible, porque sabe que la canalla conservadora hace todo lo posible por regresar al saqueo. 

Asumamos la potencialidad de este tiempo, de esta coyuntura que no se repetirá. La historia les reclama pundonor, vocación, entrega, astucia, inflexibilidad, suma, conjunto. La individualidad ataranta al movimiento. La resistencia al cambio viene con violencia y rabia y es necesario tener la certeza de que se está del lado verdadero. Son centenares de dirigentes y militantes que tenemos la responsabilidad de poner toda la piel en el cambio. No hay mañana, es en este momento de definiciones en donde se verá la pasta de lo que estamos hechos. Renunciemos a la zona de confort, al imaginario de que los caminos se construyen solos. No es necesario que se nos empuje, empujemos nosotros. Ya hay presidentes y expresidentes de América Latina promoviendo la justicia social del presidente Obrador. ¡Agítense Morenos¡

“La memoria del alma es el agradicimiento y alma es nuestra guía”. Octavio Almada

@octavioalmada1

@ElCobanaro

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