NUEVA NORMALIDAD. CONSTRUYAMOS UNA NUEVA VIDA

El Cobanaro

Por Octavio Almada Palafox

Dato tras dato, el proceso de nuestro país bajo la letalidad del virus, se está registrando pormenorizadamente.

Los estudios futuros, inmediatos y lejanos, tendrán la fortuna y la voluntad de registrar la verdad en toda su complejidad. Entonces, serán considerados todos los grados de dificultad y maniobrabilidad política de enfrentar los estragos del patógeno, las estrategias adoptadas y sus fundamentos técnicos, el porqué de la decisión política de delegar decisiones sustantivas a los especialistas en la dispersión natural de los virus, los insumos existentes e inexistentes y los esfuerzos por allegarse de ellos, las condiciones  sociales específicas de las regiones, las economías y sus ideologías, las historias particulares de los países, los grandes procesos humanos como el estado de salud de los mexicanos, el porqué de ese estado de salud, las legislaciones, los procesos que influyeron  en las afectaciones, las resistencias opositoras, un balance de los medios de comunicación, las redes sociales, la oposición política y su ausencia de calidad moral. Además de todas esas verdades subyacentes como la reacción humana ante el poder profundo de los virus, los espionajes, la extraña trama médica mundial, el papel de las farmacéuticas, las estrategias políticas de los países como China y Estados Unidos para capitalizar el tema viral., el tono de la humanidad ante las inevitables muertes y la ineludible infección e instalación del virus en el ADN de los humanos.

Y estoy seguro que el resultado, aún sin conocerlo, será favorable. Porque todo este esfuerzo del gobierno  mexicano, se está realizando sobre la línea de flotación de una crisis económica mundial de la forma de hacer economía y la forma en que esa economía destroza el equilibrio ambiental. Mucho está en juego por las vías que tome el tratamiento del virus, incluso las nuevas aunque no tan agradables situaciones que habrán de venir por los efectos del confinamiento mundial. México se desplaza entre los tiburones financieros que están depredando a los países que no han logrado salir del dilema de la crisis sanitaria.

Prácticamente quieren obligar al contrato de nueva deuda para tener cautiva por décadas a la economía de este país. Por otro lado hay presión desde diarios extranjeros que están aceptando condiciones para pegar a la imagen de este país. Pero el Presidente  se niega a firmar la suscripción de esa deuda y tiene el escudo de su sistema de comunicación diaria, especializada y pertinente con la sociedad.

Y veamos, Tras una media centena de días de distanciamiento social para evitar la propagación del nuevo  coronavirus, el Presidente anunció el plan para regresar a la “nueva normalidad”. En principio estará administrado por un semáforo de cuatro colores que representan el número de contagios en cada estado y las actividades permitidas que se dividirán en fases:

La primera fase comenzará el 18 de mayo en 269 municipios en los que hasta ahora no se han registrado casos de COVID-19. Además, la construcción, minería y fabricación de vehículos pasarán a ser consideradas actividades esenciales en todo el país y podrán  reanudar sus tareas.

La segunda etapa, llamada de preparación, va del 18 al 31 de mayo y la tercera iniciará el 1 de junio cuando se retomarán las actividades en el resto del país según el semáforo.

Únicamente, cuando el semáforo se encuentre en rojo se podrán realizar labores esenciales, en naranja aumentarán paulatinamente el número de actividades no esenciales y en amarillo se podrá acceder a lugares cerrados como templos, cines y teatros, pero en un nivel reducido de asistentes. En verde se podrán realizar todas las actividades pero con medidas de control sanitario para evitar que se presente un rebrote. Y en caso de que se presente un brote nuevo se avisarán de las prácticas a tomar. El regreso a las escuelas sólo se dará con el semáforo en verde.

Por cierto que el Secretario de Educación Pública, Esteban Moctezuma, dijo que ya están cubiertos entre el 73% y el 80% de los contenidos y que cuando sea oportuno “lo cerraremos con una etapa presencial de evaluación y diagnóstico de conocimientos”. Esto tiene la flexibilidad de las decisiones de los estados que tienen el derecho a disentir”, dijo el presidente  López Obrador.

Hay algo muy interesante porque eso refrenda nuestra condición humana, la incertidumbre, que es una realidad que no toleramos “En una pandemia se toman decisiones en un contexto de incertidumbre, es una enfermedad emergente y nada está escrito como reglas fijas… Todos los países enfrentan la pregunta de si hay posibilidad de avanzar hacia la nueva normalidad, a qué velocidad y cuáles podrían ser las consecuencias”, sentenció el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell.

Ese es el panorama que diluye lo que conocíamos como vida normal. Hay gente quejosa que no ha comprendido la dimensión del tema y lo desplaza hacia teorías alocadas de toda naturaleza que rayan en lo enfermizo. Falta entendimiento social, a veces estamos más prestos a las violencias que a las quietudes y ahora lo que se requiere es quietud, y es exclusivamente por su salud.

“La única suscripción moralmente es con el pueblo, y dentro de lo moral lo eterno” Octavio Almada

@octavioalmada1

@ElCobanaro

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