Entre los campos agrícolas del Valle del Yaqui, sobre las calles Norman E. Borlaug y 500, brota un rincón lleno de color. Ahí, Karen Reyes Murrieta ha logrado convertir su amor por las flores en un proyecto de vida que hoy pinta de amarillo esta región del sur de Sonora.
Aunque es Licenciada en Fisioterapia, hace cinco años decidió seguir su verdadera pasión y apostar por la agricultura de flores de ornato. Lo que comenzó con un solo surco, hoy suma más de 40, extendidos en poco más de media hectárea de tierra que ha pertenecido a su familia por más de cuatro décadas.
“desde el 2020, este el sexto año con el cultivo, empecé con un surco en el 2020 empecé a crecer poco a poco tenemos poco más de media hectárea, me han gustado siempre mucho las flores, mi familia ha sembrado flores para el día de muertos para el día de las madres y por el gusto comencé esto como un hobbie”
Karen se dice orgullosa de ser agricultora, de trabajar bajo el sol y de ver cómo, día con día, la tierra responde con flores llenas de vida.
Este proyecto también se sostiene en el respaldo familiar. Karen destaca que su familia participa activamente en la siembra y la cosecha, formando un equipo unido que trabaja con dedicación.
Además, planea cuidadosamente cada siembra para fechas especiales como el 14 de febrero, el mes de marzo, el Día de las Madres y el Día de Muertos. Actualmente, se encuentra afinando los últimos detalles para la cosecha del próximo 14 de febrero, una de las temporadas más importantes del año para la venta de flores.
“para día de muertos sembramos mano de pantera, girasol, caléndula, para el 14 de febrero que es poco más de media hectárea puro girasol, para el 10 de mayo sembramos igual girasol la misma cantidad, caléndula y otras florecitas como nube, espuela, es un cultivo muy fácil de producir, es un cultivo muy noble, y por el clima más que nada que se da fácilmente aquí en la región”
Su producción se distribuye en florerías locales y también viaja hasta municipios cercanos como Navojoa. Además, Karen vende directamente al público frente a su parcela, junto a la frutería de su familia, así como en distintos puntos de la ciudad.
Con ramos de tres girasoles decorados desde tan solo 50 pesos, Karen no solo impulsa la economía local, sino que demuestra que cuando se cultiva la pasión, los sueños siempre florecen.
Para Éxodo radio, Columba Chávez
