MÁS QUE UN PLATO DE COMIDA: EL COMEDOR SOLIDARIO QUE ALIMENTA LOS SUEÑOS DE ESTUDIANTES DEL ITSON

Para muchos universitarios, el día comienza con una decisión difícil: desayunar o guardar ese dinero para el camión. Hay quienes salen de casa antes del amanecer, recorren decenas de kilómetros y pasan horas entre clases sin probar un solo bocado.

Pensando en esa realidad, el Instituto Tecnológico de Sonora puso en marcha el Comedor Universitario Solidario, un espacio creado para que ningún estudiante tenga que enfrentar sus clases con el estómago vacío.

“ser ejemplo significa que esto no solo suceda en el ITSON, quisiéramos que sucediera en todas las universidades públicas y en las privadas también porque en todos lados hay necesidad, yo creo que el apoyo en los alimentos a los jóvenes pues todos los que alguna vez fuimos estudiantes entendemos bien de la necesidad” dijo Heliodoro Montoya- Presidente de la Fundación y del Patronato ITSON.

Durante esta semana de prueba, más de 100 jóvenes han recibido desayunos y comidas a bajo costo, mientras la universidad evalúa el programa para implementarlo de manera permanente.

El rector del ITSON, Jesús Héctor Hernández, explicó que el proyecto surgió al detectar que, aunque muchos alumnos cuentan con becas de colegiatura, todavía enfrentan dificultades para cubrir un gasto tan básico como la alimentación.

“si hay una necesidad, el estudiante ITSON que sus familias hacen un gran esfuerzo para que estudien, más de la mitad de los estudiantes son la primera generación de profesionistas en sus familias, y el tema del alimento es una necesidad realmente que con esto pretendemos atender” afirmó Jesús Héctor Hernández Rector del ITSON

Esa realidad la vive Nicolás Verdugo, estudiante de Ingeniería Industrial, quien todos los días viaja desde Esperanza hasta Ciudad Obregón para asistir a clases.

“es muy importante que se le apoye a los estudiantes de escasos recursos porque muchas veces esos estudiantes vienen de lejos, a mi muchas veces no me da tiempo de desayunar, o incluso de aquí me tengo que ir al trabajo y a veces no me da tiempo de comer”

Para Éxodo radio, Columba Chávez