MEDICINA TRADICIONAL SE MANTIENE VIGENTE TRAS 64 AÑOS EN MERCAJEME

En una época en la que las farmacias abundan y basta un clic para comprar casi cualquier medicamento, en un local del Mercado Municipal de Cajeme hay algo que permanece intacto desde hace más de seis décadas: la confianza en las plantas medicinales.

Hace 64 años, los padres de Matilde Arellano Corona, originarios de Guadalajara, llegaron a Ciudad Obregón con un sueño y una herencia familiar: compartir los beneficios de la medicina herbolaria. Era 1962 cuando abrieron su pequeño establecimiento en Mercajeme llamado yerbearía azteca.

“a mis papás les gustaba mucho la medicina natural, los papás de ellos consumían mucho lo que es la medicina natural y ellos agarraron ese giro y con él se quedaron y se establecieron aquí en Obregón desde el 62 antes de que yo naciera”

Desde hace 28 años, Matilde está al frente del negocio, aunque su historia con las yerbas comenzó mucho antes. Apenas tenía ocho años cuando su madre empezó a enseñarle a reconocer cada planta por su olor y su sabor, una habilidad que con el paso del tiempo se convirtió en un conocimiento profundo sobre las propiedades y el uso de cada una.

“en aquellos tiempos cuando yo era niña eran muy pocas las hierbas de aquí, eran contadas y todas eran traídas de fuera hoy en día son cerca de 40 hierbas pero son 150 de fuera, yo manejo más de 200 hierbas”

“y muy orgullosa de dedicarme a esto porque me gusta, me gusta mucho recomendar, saber, muy satisfecha cuando viene la gente y me dice el tratamiento que me dio el otro día me alivió me hice laboratorios y todo bien, es satisfactorio”

Explica que quien se dedica a este oficio debe conocer cómo se prepara cada yerba, para qué sirve y cómo debe utilizarse. Sin embargo, aclara que la medicina herbolaria no sustituye la atención de un médico, sino que representa un complemento basado en conocimientos que han pasado de generación en generación.

“no termino de aprender, para vender medicina natural tienes que conocer la yerbita para que es, como se toma, cualquiera puede vender hierbitas pero lo más importantes conocer el organismo, los síntomas de cada enfermedad porque yo les digo la verdad, necesita ir con su doctor saber qué es lo que tiene y viene conmigo y ya le recomiendo algo para eso, yo no le voy a vender una mentira”

Y aunque muchos podrían pensar que estas prácticas han quedado en el pasado, la realidad es distinta.

La medicina tradicional sigue vigente y, de acuerdo con Matilde, cada vez son más las personas que recurren a ella. Incluso asegura que hoy vende más que hace algunos años.

Los remedios para la diabetes, el colesterol, la presión arterial, los problemas de circulación y la artritis son los más solicitados por quienes buscan alternativas naturales para mejorar su bienestar.

Para Matilde, aquel negocio que sus padres comenzaron hace más de seis décadas no solo representa un patrimonio, sino la vocación que descubrió desde niña y que hoy mantiene viva con el mismo compromiso con el que aprendió.

Para Éxodo radio, Columba Chávez