Una camisa, un vestido o la playera favorita de un ser querido pueden convertirse en mucho más que un recuerdo guardado en el clóset. En las manos de Brisa Ibarra, fundadora de Colibrí Ositos, esas prendas cobran una nueva vida para transformarse en un abrazo que permanece.
Aunque aprendió a coser hace 15 años mientras trabajaba en una fábrica, fue durante la pandemia cuando decidió iniciar este emprendimiento con un propósito muy distinto: acompañar a las personas que atraviesan un duelo.
“el objetivo de mis ositos colibrís es acompañarlos en el duelo y que sea algo que les ayude, más que causarles dolor o sufrimiento es que les ayude ese es mi objetivo con mis ositos, cada osito es elaborado con mucho respeto por el significado que hay detrás de cada prenda, cada prenda tiene un valor distinto y una historia, no es nada más un oso, es una prenda que a mí me entregan con valor sentimental y yo les entrego algo tangible que son los ositos”
A lo largo de este camino ha conocido historias que la han marcado profundamente. Una de las más recientes fue la de una mujer que le encargó 30 ositos para rendir homenaje a su madre. Tiempo después, esa misma clienta falleció y fueron sus familiares quienes regresaron con Brisa para pedirle que confeccionara nuevos ositos, ahora con las prendas de ella.
“con emociones encontradas porque es mi trabajo, con eso salgo adelante y logro mis metas pero detrás de cada osito está la historia del papá, del abuelito, del hijo que falleció que tenía, alguna enfermedad, cada historia es diferente pero igual con un mismo significado”
Asegura que trata cada prenda con el mayor respeto, consciente de que no está trabajando únicamente con tela, sino con recuerdos, emociones y parte de la vida de una familia.
Incluso, antes de comenzar a confeccionar cada pieza, realiza un pequeño ritual de agradecimiento. Es su manera de honrar la historia que recibe entre sus manos y agradecer que este proyecto, además de llevar consuelo a otras personas, también le permita llevar el sustento a su hogar.
“me gusta poner mi velita por ejemplo, o si me siento trato de agradecer el hecho de que hayan confiado algo tan valioso para ellos, mi página en redes sociales es colibrí ositos”
Con aguja, hilo y dedicación, Brisa demuestra que, aunque la ausencia duele, el amor puede encontrar nuevas formas de permanecer. En cada puntada, los recuerdos se transforman en un abrazo que puede sostenerse entre las manos.
Para Éxodo radio, Columba Chávez
