Aurora Torres, de 47 años, mide poco más de un metro, pero su voz y su causa alcanzan mucho más alto. En un mundo que pocas veces está diseñado para ella, ha aprendido a abrirse paso con determinación, a formar una familia y a demostrar que la talla no define las capacidades.
Desde hace años encabeza la lucha por visibilizar los derechos de las personas con talla baja, un sector que —dice— todavía enfrenta miradas curiosas, comentarios hirientes y una falta de empatía que duele más que la diferencia física. “
“existe en la sociedad una visión hacia las personas de talla baja, con una creencia de que nosotros estamos destinados únicamente a ser parte de un circo o de enanitos toreros, cuando tenemos capacidades también en la profesión, podemos ser profesionistas, somos habemos, hay personas profesionistas, doctores, dentistas, arquitectos de talla baja, y por eso tenemos esta lucha, que se nos vea como personas capaces como parte de esta sociedad”
Aurora recuerda que en el Congreso del Estado ya se aprobó una ley que obliga a los establecimientos a colocar un banco o plataforma para facilitar los trámites a personas con talla baja. Sin embargo, lamenta que esa medida siga sin aplicarse.
“tristemente te puedo decir tenemos la iniciativa aprobada y legislada, escalón universal que consiste en que haya un banco de acceso a las personas de talla baja para sus propios servicios y derechos y no lo vemos, no hay, existe la ley, está aprobada pero el banco no lo vemos por ninguna parte”
Pero Aurora no se queda en la queja. Este 25 de octubre, en el marco del Día Mundial de las Personas con Talla Baja, encabezará un evento en el Cabildo de Cajeme donde se reconocerá su lucha y se escucharán las historias de otros que, como ella, se enfrentan a un entorno que no siempre los mira de frente.
“un objetivo de estos eventos es cambiar ese término, de llamársele enano a llamársele personas de talla baja o pequeña, y créeme que se ha logrado, 4 de la tare aquí sábado 25 de octubre los esperamos”
Para Éxodo radio, Columba Chávez
