A sus 33 años, Alejandra Nataly Álvarez Salazar ha demostrado que la discapacidad no le ha impedido salir adelante. Desde que nació vive con parálisis cerebral espástica, condición con la que logró estudiar una licenciatura en diseño gráfico, formar una familia y convertirse en madre de un niño de 2 años.
Aunque asegura que lleva una vida como cualquier otra persona, diariamente enfrenta dificultades para trasladarse por la ciudad.
Alejandra utiliza una silla de ruedas eléctrica que le permite desplazarse con mayor rapidez e independencia, sin embargo, la falta de infraestructura adecuada la obliga en ocasiones a circular sobre la calle.
“Son rampas no funcionales que me tengo que ir por la calle porque para subir por las rampas están o carros como aquí, o las rampas están no funcionales que están quebradas o muy altas y la silla no sube, pues hay que adaptarse a lo que hay”
Comentó que una de las situaciones más difíciles es enfrentarse a la poca empatía de algunos automovilistas, quienes incluso le han aventado el carro para impedirle el paso.
“un taxista me estaba echando el carro encima, me tuve que echar para atrás para que pasara el carro porque el estaba terco queriéndome echar el carro encima a veces no queremos andar por la calle pero es lo que hay, no es porque queremos sino que es lo que hay. ya aprendí a que si veo que el carro viene muy recio me hago a un lado y dejo que pase y seguirle”
Señaló que hace falta más cultura vial y conciencia sobre las necesidades que enfrentan diariamente las personas con discapacidad.
Pese a los obstáculos, Alejandra continúa adaptándose junto a su hijo a una rutina de vida independiente y buscando abrir camino hacia una sociedad más incluyente.
Para Éxodo radio, Columba Chávez
