EN UN OFICIO DOMINADO POR HOMBRES, ANABEL CHAN MANTIENE VIVO EL ARREGLO DE BICICLETAS

En un pequeño taller de Ciudad Obregón, el sonido metálico de una llave ajustando un rin rompe el silencio de la mañana. Detrás del banco de trabajo, con las manos cubiertas de grasa y una mirada concentrada, está Anabel Chan, una mujer que desde hace más de 30 años desafía estereotipos y resiste en un oficio que poco a poco se apaga.

Tenía apenas 15 años cuando, recién casada, su suegro le enseñó a ella y a su esposo el arte de arreglar bicicletas. En aquel entonces, casi nadie imaginaba a una mujer ajustando frenos o alineando ruedas.

“realmente uno generalmente aprende lo que le gusta y cuando no te gusta algo por mas que te expliquen y te expliquen no, en su tiempo hubo personas que no llegaban o se iban porque yo las arreglaba, preguntaban que si no había un hombre en el taller”

Aun así, cada vez que un cliente se asombra al verla diagnosticar un problema o armar un rin desde cero, ella sonríe.

“todavía hay uno que otro señor que dice que es raro pero si le arreglo la bicicleta y todo, platicamos,  no como antes”

Pero Anabel no se dejó vencer. Junto a su esposo convirtió la mecánica de bicicletas en su sustento y, con el paso de los años, en una pasión. Hoy, sin embargo, el panorama es distinto: la llegada de motocicletas y la preferencia por regalar dispositivos electrónicos en lugar de bicicletas a los niños han reducido su clientela hasta en un 70 %.

“antes era más ahorita hay más motos que bicicletas pero deberían de seguir porque es mejor, ahora puras motos, muchos de mis clientes ya traen moto, realmente si ha bajado mucho, antes había más movimiento en que la gente quería comprar bicicletas para ejercitarse o ir al trabajo, ahora ya no es tanto”

En medio del olor a goma y metal, Anabel sigue apretando tornillos, como si cada vuelta de la llave fuera también un acto de resistencia frente a un tiempo que parece querer dejar atrás el mundo de las dos ruedas sin motor.

Para Éxodo radio, Columba Chávez