El café de leña suele evocar recuerdos de las cocinas de antes. La pitaya, en cambio, anuncia que el verano ya llegó a Sonora. Hoy, ambos sabores se encuentran en una misma taza y están conquistando el paladar de quienes buscan probar algo diferente.
La idea nació de Paola Borbón, una nutrióloga y emprendedora que decidió aprovechar la temporada de esta fruta regional para darle un giro al tradicional café artesanal que prepara diariamente sobre hornillas de leña.
“Es una bebida que tenemos de temporada, el concepto de la cafetería es fusionar el café con productos regionales y como está la temporada de la pitaya hicimos dos tipos de bebidas diferentes, una que lleva pitaya leche y café y otra que lleva pitaya con agua mineral y limón”
El café que utiliza es tostado artesanalmente en San Ignacio Cohuirimpo, Navojoa, y su preparación mantiene el proceso tradicional que pocas cafeterías conservan. A ese aroma intenso se suma el color y el sabor característico de la pitaya, creando una bebida que poco a poco se ha convertido en la favorita de muchos de sus clientes, quienes llegan exclusivamente para probarla.
“la cocina es como un experimento es como estar haciendo pruebas y probando, el café es una bebida muy noble que puedes mezclar con muchas cosas con muchos sabores y va a saber muy rico”
“la pitaya tiene muchos beneficios nutricionales como antioxidantes, es rica en vitamina C, tiene mucha agua es muy rica y muy refrescante”
“el sabor de la pitaya no es muy fuerte es suave, es dulce, si lo combinas con café y leche sabe como a crema a lo mejor cuando lo menciono se escucha rar decir café con pitaya pero ya que lo pruebas el sabor es muy diferente, muy rico”
Más que una bebida de temporada, esta combinación demuestra que los ingredientes de la región también pueden reinventar las tradiciones y convertir un café de leña en una experiencia con auténtico sabor a Sonora.
Para Éxodo radio, Columba Chávez
