Mientras cientos de familias llegan a los paseos campestres para refrescarse del intenso calor del verano, hay alguien que, desde mucho antes de que aparezcan los primeros visitantes, ya está trabajando para que este rincón de la comunidad de Hornos luzca limpio y listo para recibirlos.
Se trata de Juan Rafael Pacheco Tapia, quien desde hace varios años, junto con su familia, ha hecho del cuidado del paseo los alamos una forma de vida. Plantar árboles, recoger basura y mantener en buenas condiciones el lugar no solo es parte de su rutina diaria, sino también la fuente de ingresos que sostiene a su hogar.
“limpiar la orilla del rio, que no haya palos, que no haya espinas, que esté limpiecito, y el aseo barrer y en una batanga sacar la basura”
“son los meses buenos para nosotros porque cuando menos saca uno para el pan de cada día y para un ahorrito”
Aunque reconoce que hay temporadas complicadas en las que el trabajo disminuye y los visitantes son escasos, las vacaciones de verano representan un respiro. A diferencia del resto del año, cuando el movimiento se concentra principalmente los fines de semana, ahora las familias llegan incluso los lunes en busca de la sombra de los árboles y de las aguas frescas del paseo para escapar de las altas temperaturas.
“como hay días que no hay días que sí, hay domingos buenos y domingos que bajan, por ejemplo ahorita han estado entrando pero ayer domingo entraron menos por el partido y hoy se está reponiendo gracias a dios”
“al paseo los álamos pueden venir las personas que gusten, principalmente ahorita el agua está bien buena y bajita no hay peligro de que se ahogue alguien ni corriente fuerte, esta limpiecita el agua”
Ese aumento en la afluencia también trae consigo un reto. Juan Rafael asegura que en las últimas semanas ha tenido que recoger una mayor cantidad de basura que algunos visitantes dejan a su paso. Sin embargo, también reconoce a quienes disfrutan del lugar con responsabilidad y se llevan sus desechos, contribuyendo a conservar este espacio natural.
“hay gente curiosa y hay otros que no, hay gente que si junta su basura y la echa a los tambos y hay otra que no, como entra gene buena entra gente mala”
Para él, mantener limpio el Paseo Los Álamos es mucho más que un trabajo. Es cuidar un sitio que durante el verano se convierte en punto de encuentro para decenas de familias y demostrar que, con esfuerzo diario, es posible preservar uno de los espacios recreativos más apreciados de la comunidad de Hornos.
Para Éxodo radio, Columba Chávez
