DE IZTAPALAPA A CIUDAD OBREGÓN: AGUSTÍN ENCONTRÓ EN LOS ESKIMOS UNA FORMA DE LLEVAR CONSIGO SU HOGAR

Entre los pasillos de los tianguis de Ciudad Obregón hay un puesto que no solo llama la atención por sus bebidas frías, sino también por la música que suena de fondo. Son canciones populares de Iztapalapa, la tierra que Agustín Martínez González dejó para comenzar una nueva vida en Sonora.

Mientras prepara cada vaso de eskimo, el vendedor asegura que esa música le recuerda de dónde viene y le hace sentir que, aunque esté a más de mil 500 kilómetros de distancia, siempre lleva un pedacito de su ciudad con él.

“Yo soy de allá y traigo mis raíces todo lo que es de allá yo lo traigo en mi persona y en mi puesto”

“Luego luego le preguntan que de dónde soy, que de dónde son los Eskimos y ellos luego luego se dan cuenta que pues no es un negocio que es de aquí realmente”

“a veces extraño la comida, las tortas, los sopes”

Hace ocho años llegó a Cajeme buscando nuevas oportunidades. Con él no solo trajo maletas, sino también una tradición muy popular en la capital del país: los eskimos, una bebida cremosa y refrescante que, al principio, despertó curiosidad entre los cajemenses.

“Eskimos tipo malteada, sabor fresa, rompope, piña colada, galleta oreo, son parecidos a las malteadas pero no son iguales ya que la malteada es un poco líquida y estos están compuestos de crema hielo azúcar y el sabor que gusten”

“Eskimo es la palabra, Eskimo significa frío, hielo, si usted va a la Ciudad de México puede pedir un Eskimo y adelante le dan de cualquier sabor”

Cada jornada en el tianguis representa mucho más que una venta. Es la oportunidad de compartir un sabor que lo conecta con sus raíces y, al mismo tiempo, de construir un nuevo hogar en Ciudad Obregón.

Aunque reconoce que extraña Iztapalapa, Agustín dice sentirse agradecido con la ciudad que lo recibió y con las personas que han apoyado su negocio.

“Trabajando, somos tres hermanos estamos en Tijuana, Tepic Nayarit y yo aquí en Obregón con los mismos negocios, gorditas de nata y Eskimos”

“Me ha ido muy bien, de maravilla, no me puedo quejar, lo único que me quejo es del calor porque está muy fuerte pero pues que hacemos tenemos que trabajar”

“Estamos ubicados en todos los tianguis de Obregón de aquí de Cajeme Villa bonita y pueblo yaqui los miércoles, y toda la semana aquí en Obregón por las tardes y los domingos en la mañana en la 300, a veces en la tarde en linda vista”

“Que lleguen y que prueben los Eskimos y adelante con la garantía de que si no le gustan no me vuelvan a comprar”

En el puesto de Agustín, Iztapalapa y Ciudad Obregón se encuentran todos los días alrededor de un eskimo.

Para éxodo radio, Columba Chávez